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Definir tu estrategia de envío
El envío no es un trámite de última hora. Decide tu margen, tu carrito medio y, a menudo, la venta misma. Esta guía cubre tres preguntas: qué tipo de entrega ofrecer, qué estrategia de precios adoptar, y cómo configurarlo en tu back office.
Capítulo 1Qué tipo de entrega
Puedes activar una o varias opciones. La única pregunta que hay que zanjar es qué tipo de negocio tienes.
El envío por transportista
Es el más habitual. Tus clientes hacen el pedido y tú envías por correo o por transportista. Eliges los países y las regiones a los que sirves, y asocias a cada uno un precio acorde con tus gastos de envío. En tus ajustes lleva el nombre de Shipping by carrier.
Es la opción que abre el público más amplio, ya que GoodBarber te permite vender en cualquier parte del mundo.
La entrega local
Está pensada para los comercios de barrio, las tiendas físicas que ponen su catálogo en línea y la restauración.
Es una extensión, igual que el Click & Collect que viene después: la añades desde la tienda, donde su ficha muestra el precio que se aplica a tu app.
El principio es el del envío postal, pero la entrega es casi inmediata: defines una zona geográfica y entregas rápido a los clientes que están dentro. Esa zona se dibuja de dos maneras, por códigos postales o por radio alrededor de tu tienda. El radio es rápido; los códigos postales te permiten descartar un pueblo o un barrio al que no sirves. Una floristería de París entrega ramos el mismo día, un local de sushi de Nueva York entrega en la oficina. Puedes añadir franjas horarias para repartir mejor tus pedidos.
La entrega rápida todavía se ofrece poco fuera de la restauración, mientras que los consumidores aguantan cada vez menos la espera. Es, por tanto, un terreno en el que tomas la delantera con facilidad.
Click & Collect
El mismo principio que la entrega local, salvo que es el cliente quien viene a recoger su pedido. Tus gastos de entrega bajan a cero.
Si tienes una tienda física, esta opción no tiene más que ventajas, y van más allá del franqueo ahorrado.
Tus clientes ganan tiempo y dinero. Preparan su pedido en la app y pasan a recogerlo. Eligen sus productos con calma en línea y visitan tu tienda cuando lo recogen.
Multiplicas las compras por impulso. Ese es el verdadero beneficio oculto del Click & Collect: devuelve gente a tu tienda. Una vez allí, tus clientes miran lo que tienes y a menudo añaden a su pedido lo que habían olvidado.
Reduces tus gastos de envío. La mano de obra y el embalaje suman rápido. La recogida en tienda los elimina.
Limitas las devoluciones. Gestionar una devolución sale caro: transporte de vuelta, reembalaje, ingresos perdidos. Un cliente que recoge su pedido en persona inspecta el producto de inmediato y lo cambia si hace falta, lo que evita la devolución.
Fidelizas. La extensión Click & Collect ofrece un recorrido sencillo y sin fricción: pedir en línea y llevarse el producto enseguida. Mejorar ese recorrido es una estrategia de fidelización por derecho propio.
Capítulo 2Elegir tu tarificación
Tanto si has optado por la entrega local como por la postal, defines los gastos que se aplican a los pedidos. Hay dos bases de cálculo posibles, y la elección correcta depende de lo que vendas.
Sobre el importe del pedido
Fijas tus gastos según el importe. Por ejemplo 7 euros en cualquier pedido, y gratis a partir de 150 euros. Es el modo más extendido en e-commerce.
Sobre el peso del pedido
El principio es el mismo, pero se apoya en el peso total, es decir, en lo que el envío te cuesta realmente. La lógica se invierte: entrega gratuita o barata hasta cierto peso, y más cara por encima. Una tienda de muebles regalará la entrega por debajo de 10 kg y cobrará 30 euros por encima, sin que el importe del pedido intervenga.
Dicho de otro modo: tarificar por importe sirve para hacer crecer el carrito, tarificar por peso sirve para proteger tu margen. Elige según cuál de los dos te amenaza más.
Capítulo 3Cinco estrategias de envío
Ofrecer un plazo de entrega más largo
Los gastos de envío pesan sobre tus márgenes, y los modos de entrega más lentos los reducen mucho. Muchos comerciantes descartan esta vía por miedo a estropear la experiencia de compra.
Es un reflejo que conviene cuestionar: una parte significativa de los consumidores acepta esperar más a cambio de un franqueo reducido. En cualquier caso, nada te obliga a elegir, ya que puedes ofrecer varias opciones en la misma zona, con plazos y precios distintos.
Ten presente este principio: cuanto más raro o voluminoso es tu producto, más aceptan esperar tus clientes.
Fijar un pedido mínimo
Tu estrategia de envío puede subir tu carrito medio. La entrega pasa a ser gratuita a partir de cierto importe, lo que anima a añadir un artículo.
Si tus artículos rondan los 80 euros, puedes poner la entrega a 5 euros y regalarla a partir de 120 euros de compra.
Vigila el equilibrio: unos gastos desproporcionados o un umbral demasiado alto frente a tu carrito medio te hacen perder credibilidad en lugar de ganar margen.
Incluir la entrega en el precio
La entrega se anuncia como gratuita, pero ya está incorporada al precio de venta.
Es la más arriesgada de las estrategias, ya que sube tu precio mostrado y puede situarte en una franja más alta que la de tus competidores.
Aguanta bien en dos tipos de producto: aquellos cuyo precio ya es alto, donde el franqueo pesa poco frente al valor, y los productos exclusivos, difíciles de comparar porque hay poca competencia.
Regalar la entrega con condiciones
La entrega gratuita generalizada no es la solución más rentable. Recibir un pedido sin gastos se vive como un privilegio: más vale usarlo como tal.
Dos maneras de ponerle condiciones:
- La entrega gratuita puntual, ligada a una operación de comunicación: una temporada, las rebajas, el aniversario de tu tienda. El beneficio es temporal, así que desencadena la acción.
- La entrega gratuita para tus clientes fieles, como recompensa para quienes ya te han comprado.
Hacer atractiva la entrega rápida
Aquí ya no se trata de rentabilizar la entrega gratuita, sino de conseguir que tus clientes elijan una opción rápida, y por tanto de pago.
Cuánto aceptan pagar tus clientes por recibir antes su pedido depende mucho del producto: lo que se acepta por una prenda que se llevará mañana no tiene nada que ver con lo que se acepta por un mueble. Haz pruebas con tu propio catálogo en lugar de trasladar un precio visto en otro sitio.
Capítulo 4Configurar tus tarifas
Ofrecer varias tarifas
GoodBarber te permite vender en cualquier parte, y tus costes de transporte varían según dónde esté el cliente. Por eso defines las zonas geográficas a las que sirves y los gastos asociados a cada una.
Dentro de una misma zona puedes crear varias tarifas. En el momento de pagar, tu cliente elige la que le conviene. Las tarifas se calculan en ese momento, a partir de las reglas que definiste.
Por ejemplo, conviven dos tarifas:
- entrega estándar a 7 euros fijos
- entrega exprés a 15 euros fijos
A lo que añades una regla de entrega gratuita a partir de 100 euros de compra.
Ofrecer franjas horarias
Tanto para el Click & Collect como para la entrega local, la fecha y la franja horaria son esenciales. La extensión Delivery Slots te permite definirlas, lo que evita que lleguen demasiados pedidos a la vez.
Tres beneficios:
- tus clientes eligen cuándo recibir su pedido, así que su satisfacción sube
- controlas tu tiempo de preparación limitando el número de pedidos por día y por franja
- fidelizas y aumentas los pedidos repetidos cumpliendo tus promesas de entrega
Todo se configura en Settings › Opening and delivery times, en tres pestañas: Opening hours, donde fijas tus días y tus franjas, Delivery slots, donde viven los cinco criterios de más abajo, y Exceptional closings, para los días en que no abres.
Cinco criterios gobiernan el sistema:
- La frecuencia de los pedidos: cada cuánto abres una franja de entrega o de recogida.
- El número máximo de pedidos por franja: cuántos puedes atender y, por tanto, cuántos pones a disposición.
- El plazo entre el pedido y la primera franja disponible: tu tiempo de preparación irreducible.
- La restricción de visualización: reservas para los próximos días, o solo el mismo día.
- Lo que ve el cliente: una elección de franjas, o únicamente la siguiente disponible.
Dos configuraciones concretas muestran cómo se combinan estos criterios según el oficio.
Un restaurante. Franjas de recogida de 15 minutos, un máximo de 5 pedidos por franja, un plazo de 30 minutos entre el pedido y la primera franja disponible, y franjas solo del mismo día. El objetivo es absorber el flujo sin alterar el servicio.
Una tienda de alimentación. Franjas de 15 minutos también, pero un máximo de 2 pedidos por franja y un plazo obligatorio de 120 minutos, porque preparar una compra lleva tiempo. Los clientes pueden, en cambio, reservar una franja el mismo día o dentro de los 6 días siguientes.
La misma extensión, dos configuraciones opuestas: la limitación no es el volumen de pedidos, es el tiempo de preparación por pedido. Parte de ahí para fijar los tuyos.
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