¿Los móviles ya forman parte de las clases?

Diane Barry, una profesora de Lengua Española de secundaria describe el hecho de prohibir a los chicos usar sus teléfonos como "una ardua batalla imposible de ganar, pero si los alumnos pueden dejar de lado sus ganas de enviar mensajes, comprobar el correo electrónico o ver series, los smartphones pueden ser una gran herramienta de trabajo". Ello puede significar que ya ha llegado la hora de emplazar los teléfonos inteligentes y las tabletas en las aulas y así descubrir todos los beneficios que pueden ofrecer estos dispositivos tan polémicos. El uso de la tecnología va a ser cada vez más extenso, especialmente entre los jóvenes, de modo que si no puedes luchar contra ellos, es mejor que te unas a ellos.
Promover la participación

Para resolver el problema de la irresponsabilidad, además de ayudar a los chicos tímidos, los profesores pueden servirse de estrategias basadas en encuestas en las que todos deben aportar su opinión a través de sus dispositivos. De ese modo, se verán privados de la posibilidad de pasar la pregunta a otro compañero, puesto que resulta muy fácil saber quién ha contestado y quién no. Además, se trata de una efectiva vía alternativa, para aquéllos con problemas para hablar en público. Así, el profesor puede disponer de una valiosa herramienta para iniciar debates, animar a los estudiantes a desarrollar respuestas elaboradas y promover la interacción verbal a partir de las respuestas recolectadas desde los dispositivos.
Con un dispositivo en sus manos, los alumnos pueden tener fácil acceso a todo tipo de información que puedan necesitar (creo que podemos asumir que nadie preferirá usar la enciclopedia) y por ello serán más propensos a investigar los hechos relevantes e interesantes a los que puedan acceder desde sus dispositivos. Diane ya ha comprobado el éxito de este concepto: "los estudiantes pueden usar sus teléfonos como una herramienta de búsqueda inmediata... mis alumnos usan usan sus teléfonos para buscar palabras en castellano y de hecho, también pueden escuchar su pronunciación... también usan las guías de estudio que acompañan a los libros de texto en línea para repasar la materia antes de las pruebas".
Costes y beneficios prácticos

Resulta importante considerar el ahorro que puede suponer la eliminación de todos los documentos impresos que manejan los estudiantes a diario: el papel, la tinta, etc. Todo ello es una combinación de hojas que pueden acabar combinándose de forma caótica y provocar graves problemas a la hora de encontrar las hojas adecuadas.
Imagina una aplicación desde la que los estudiantes pudieran tener acceso a sus deberes, además de contar con la posibilidad de enviarlos y practicar distintos ejercicios, descargar notas e información que pudieran haber olvidado, crear chats y tablones en los que prepararse para los exámenes de forma conjunta, etc.
Preparar a los estudiantes para aspectos inevitables de su futuro
Otra forma de integrar el móvil en la preparación del futuro profesional es la inclusión de asignaturas relacionadas con la programación en el currículo: el aprendizaje de código básico, la creación de apps, etc. Puede que algunas personas consideren absurdo el hecho de exponer a los niños a tan compleja y difícil materia, pero lo cierto es que muchos de ellos pueden sentirse interesados por este campos y convertirse en expertos en el tema. Pudimos ver un claro ejemplo de ello en el Web Summit de Dublín, donde un grupo de chicos llamado CoderDojo aprendían todo lo necesario sobre programación y tecnología, ¡y les encantaba la tarea! Una pequeña introducción en la materia no tiene por qué dañar a nadie y por contra, puede aventajar a ciertos estudiantes en uno de los sectores con mayores salidas profesionales en la actualidad.
¡Ha llegado la ahora de desestigmatizar los teléfonos móviles en las clases y de darle una gran empujón a esta nueva idea!
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